Puerto

La construcción de los primeros muelles del puerto, en concreto el adosado al Monte Urgull, se remonta a finales del siglo XIV por iniciativa de la Cofradía de Mareantes de Santa Catalina que cambió el puerto fluvial en la desembocadura del Urumea por un nuevo emplazamiento más protegido.

El conjunto de viviendas de los números 9 a 15 aparece como el rasgo significativo de este puerto debido a la uniformidad de esta construcción realizada con una sola orientación y dando la espalda al monte, con un mismo tipo de fachada que ofrece el ritmo continuo de sus pilares en toda la longitud. Estos soportales constituyen originariamente el lugar para las actividades propias de un muelle en todo lo que rodea a la pesca. La variedad en el color de las fachadas probablemente sea un estímulo o contagio desde los colores de los barcos pesqueros y el caso de las cerámicas vidriadas sirve para continuar y extender el reflejo de las aguas. En esta línea se encuentra el monumento a Mari, el patrón de pesca José María Zubía que destacó por su valor y murió en el mar en el auxilio de una embarcación a la deriva. Conjunto neoclásico realizado en 1901 por Jacinto Mateu.

SESÉ, L.: “Guía de Arquitectura de San Sebastián”, COAVN, 1997, Donostia.

cerrar