El actual museo de San Telmo fue un antiguo monasterio de dominicos que, llegados a San Sebastián a principios del siglo XVI, fundaron su asentamiento en 1539. Fue patrocinado por don Alonso de Idiáquez, Secretario de Estado de Carlos V, y por su mujer doña Gracia de Olazábal.
Las primeras trazas del edificio fueron dibujadas por fray Martín de Santiago en mayo de 1542, quien ya había proyectado otras obras conventuales como el convento de San Esteban en Salamanca. El proyecto comprendía el convento más su iglesia, con una amplia galería y una sacristía monumental, que se unía al claustro a través del atrio.
En 1544 comienzan los trabajos con poca intensidad y con importantes cambios que redujeron el tamaño del proyecto original. La galería de la iglesia queda suprimida y la sacristía se transforma en sala capitular, quedando el claustro como centro de la zona conventual. El contrato en donde se plasman los cambios realizados data de 1547. En esta fase intervinieron los maestros canteros Domingo de Aranzalde, Martín de Gorostiola, Domingo de Estala y Martín de Axobin. Tras la muerte de Alonso de Idiáquez se anula el contrato y se firma uno nuevo en 1550 con los maestros canteros Martín de Bulucua y Martín de Sagarzola finalizando las obras oficialmente en 1562 pero con detalles inacabados.
La iglesia dispone de un ábside poligonal, de crucero y de capillas laterales separadas por robustas columnas que soportan las bóvedas de crucería. La nave mide 48 metros de longitud, 10 de anchura y 20 de anchura. A destacar los frisos realizados por el artista catalán José María Sert, ocupando 590m2 de superficie, desde que en 1928 el Ayuntamiento adquiriera el monasterio para Museo de Etnografía y Bellas Artes. Sus murales realizados en color sepia sobre fondo de panes de oro representan diez temas relativos a efemérides de gentes de esta tierra más uno dedicado a San Telmo y a San Sebastián sobre el antiguo retablo. Otras partes significativas del conjunto son la escalera principal construída en vuelo, la fachada plateresca y el claustro de dos niveles obra de Juan de Santisteban en tres de sus lados, pues el cuarto es de este siglo y corresponde al arquitecto Francisco Urcola.
SESÉ, L.: “Guía de Arquitectura de San Sebastián”, COAVN, 1997, Donostia.
En 2011 se inaugura la ampliación y reforma del museo, llevada a cabo por el estudio Nieto Sobejano Arquitectos. Con el nuevo proyecto se rehabilita el edificio del siglo XVI y se construye un nuevo edificio que respeta los volúmenes originales y se une con el edificio antiguo mediante conexiones puntuales.
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