Graciela Iturbide, Surprises along de Way

La exposición destaca la respetuosa inmersión de la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide (Ciudad de México, 1942) en diversas culturas y su trasformadora visión al retratar la identidad de pueblos autóctonos de México y otros países. Da muestra de lo que será una característica en su trabajo: la respetuosa inmersión en diversas culturas, la complicidad y conexión con la gente y la emoción del elemento sorpresa. La muestra reúne principalmente copias de época creadas entre los años 60 y 80.

  • 3 de julio - 30 de agosto 2026
  • Horarios
  • Sala laboratorio
  • Entrada gratuita
Angel Woman, 1980. © Graciela Iturbide / Cortesía Throckmorton Fine Art
Etla, 2005. © Graciela Iturbide / Cortesía Throckmorton Fine Art
Juchiteca con cervesa, 1984. © Graciela Iturbide / Cortesía Throckmorton Fine Art

Catálogo

Nacida en la Ciudad de México en 1942 en el seno de una familia numerosa y conservadora, el destino de Graciela Iturbide cambió drásticamente cuando en 1969 ingresó al Centro Universitario de Estudios Cinematográficos. Aunque su aspiración inicial era convertirse en directora de cine, el encuentro con su mentor y maestro, el fotógrafo Manuel Álvarez Bravo, redefinió su camino. Trabajó como su asistente poco más de un año y de él aprendió a priorizar las emociones sobre la rigidez técnica y a dejarse impregnar sin prisas por la cultura y el arte. De esta experiencia inicial nació un estilo único que fusiona el rigor documental con una visión íntima y profundamente lírica.

Las 57 imágenes de la exposición ofrecen principalmente una exploración antropológica y poética de los inicios de su trayectoria profesional. Ponen de manifiesto la importancia que la fotógrafa siempre ha dado a la honesta conexión y complicidad con la gente y nos hablan de la emoción del factor sorpresa que, unido a sus propias experiencias, le llevan a retratar el momento. Ajena a modas y poseedora de un espíritu independiente, Graciela Iturbide ha consolidado a lo largo de más de seis décadas un lenguaje visual propio. Fiel a las cámaras analógicas y película en blanco y negro, rechaza todo tipo de etiquetas como el realismo o el surrealismo. Con su trabajo, invita al espectador a una introspección que trascienda la lectura literal de la imagen con el fin de que conecte, de manera emocional, con sus propias vivencias.

Sus retratos honran la diversidad de los pueblos sin caer en juicios moralizantes, mostrando la belleza de los sujetos, respeto y dignidad.

Comisaria: María Millán
Organización y producción: San Telmo Museoa