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Jose Mari Zabala, 2020/201

Magia, materia y necesidad

Somos un signo indescifrable.
(…)
En tierra extraña,
casi perdimos el habla.
Friedrich Hölderlin

El trabajo videográfico Magia, materia y necesidad es el proyecto de Jose Mari Zabala para Museo Bikoitza/Museo doble. Se proyectará en la exposición permanente, en el área La industria, motor del cambio, a partir del 1 de julio.

 

Bideoaren irudi bat
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Así explica Zabala su obra:

"Magia y arte, tanto monta, aluden a la capacidad específica de obrar con la finalidad de obtener un
beneficio, en una concatenación obligada de causa y efecto. Ese es el sentido original de los
términos, que es el único que interesa aquí, y poner en valor el prodigio de transformar la materia en función de la necesidad es el propósito principal de este proyecto.

En primer lugar conviene aclarar que, en contra de lo que podría parecer desde una mirada superficial, el orden material y el espiritual no constituyen una dicotomía recíprocamente excluyente, sino todo lo contrario, ya que todo lo que el ser humano viene imaginando y produciendo a lo largo de milenios, y a lo que permanentemente ha de recurrir durante toda su existencia, es precisamente el más notable producto de su espíritu, siendo, junto con el habla, su distintivo principal entre el resto de los seres vivos.

Todo lo que el ser humano viene imaginando y produciendo a lo largo de milenios es precisamente el más notable producto de su espíritu, siendo, junto con el habla, su distintivo principal entre el resto de los seres vivos.

Tres millones de años tiene el utensilio de factura homínida más antiguo encontrado hasta el momento. A lo que era un elemental hacha de piedra se le fueron sumando otros útiles — raspadores, puntas de lanza y flecha, anzuelos y arpones—, primero de piedra y luego de asta y hueso animal, innovaciones que no surgen de manera fluida y espontánea, sino que se van incorporando a lo largo de milenios de actividad acumulada.

Estos útiles le sirven al ser humano para conseguir su alimento y elaborar su vestimenta, siendo inicialmente unas herramientas de carácter estrictamente utilitario. Sin embargo, a partir de un determinado momento empiezan a aparecer detalles accesorios que podrían calificarse de meramente ornamentales, si no fuera por lo costosa de su confección, puesto que además de requerir desarrolladas dotes de observación, exigen mucho tiempo de concienzuda dedicación, condiciones que sugieren que no se trata de una cuestión secundaria.

Yendo más lejos en este sentido, empiezan a aparecer también algunos objetos no reconocibles desde la utilidad, sino que podrían tener un valor puramente estético, si hubiera que definirlos desde categorías conocidas. Usados como elementos decorativos, pueden ser la concha o caparazón de una especie marina consumida habitualmente por el grupo humano, pero el enigma se acrecienta cuando la especie en cuestión ni es comestible y ni tampoco pertenece al entorno inmediato, sino que ha tenido que ser traída desde un mar muy lejano para lo que son las distancias en esos tiempos remotos, siendo sus únicos valores aparentes su forma y color, junto con su particular consistencia material.

 

Haberse creado a sí mismo es el más grande logro del ser humano

Es imposible para el ser humano actual sentir esa clase particular de necesidad que equipara lo estrictamente utilitario, imprescindible para subsistir, con lo que podría tomarse por puramente ornamental. No es suficiente explicación que estos primores, junto con el adorno corporal y el canto y la danza, fueran simples caprichos del momento, ocasionales expansiones, puesto que, en esos críticos tiempos inaugurales, cada hito en cualquier dominio requirió milenios de esfuerzo sin pausa. Para completar el cuadro, también en este caso va a ser aplicable esa noción de que lo más importante del viaje no es el destino, sino el propio trayecto, si se habla de lo que es vivir, ya que mientras que este ser de origen oscuro se afana con sus pedernales, su logro más relevante es algo de lo que no tiene ni idea: su propia transformación en un ser de orden superior.

Haberse creado a sí mismo es el más grande logro del ser humano.

Según la premisa del proyecto Museo Bikoitza de fundamentar la propuesta en fondos de la colección del STM y ateniéndose al concepto de arte en su sentido propio, Magia, materia y necesidad supone una oportunidad para echar una mirada al mundo de la producción material en los ámbitos territoriales y temporales inmediatos de Gipuzkoa, con un énfasis particular en ciertas características peculiares de su iniciativa emprendedora que han venido determinando su aparición y desarrollo.

 

"Magia, materia y necesidad" supone una oportunidad para echar una mirada al mundo de la producción material en los ámbitos territoriales y temporales inmediatos de Gipuzkoa.

Qué hace que una idea brote y cuaje y en qué razón reside que la propia comunidad familiar se llegue a involucrar a fondo dando continuidad generacional a la empresa, a menudo a costa de reinvertir beneficios —lo que en primera instancia significa más trabajo y más preocupaciones—, en lugar de decantarse por la simple opción de acumular plata, que diría Pepe Múgica, vía pelotazo, son jugosas cuestiones para plantearlas en tiempos turistificantes de puestos de trabajo mal retribuidos y de escaso porvenir en el sector servicios.

¿Es acaso que no existen otras opciones de beneficio que las del Tío Gilito y Manolito el de Mafalda, por mencionar los exponentes más risueños de esta patología tan triunfalmente celebrada?

Para alguien criado con la noción de que una ferretería es una juguetería muy grande, Patricio Echeverría, David Olañeta, los Calparsoro y Amunárriz o ese singular anticipador que es José Ignacio López de Arriortúa representan a modo de muestra escueta el motor del prodigio que ha ido haciendo de nosotros lo que somos (y también hay que añadir que, afortunadamente y a todo trapo contra los elementos, la saga tiene continuación)."

Jose Mari Zabala

Resultado de más de 50 años de actividad, la obra de Jose Mari Zabala (1949) se centra en la interpelación crítica del inmediato cotidiano en el País Vasco, recurriendo a los medios ordinarios de la tecnología de consumo y difusión masiva —vídeo, sonido, fotografía, cine, dibujo, grafismo—, con preferencias por lo genérico popular en soportes sin prestigio. Su interés gira en torno a lo humano esencial, prestando atención a lo que se conoce como cotidiano, ordinario, intrascendente, banal, a menudo desde las lindes de la marginalidad, desarrollando praxis operacionales estrechamente vinculadas con lo paradójico-disruptor.

Sus trabajos son de una gran diversidad temática y contextual, dándose a menudo el contrasentido de que de los más difundidos sea desconocida su autoría. Es una obra concebida en relación directa con el momento histórico concreto, a modo de contrapunto, y se caracteriza por proponer modelos alternativos muy diversos, a medida, de aproximación temática, metodológica y operativa.

 

 


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